
Proyecto educativo
Somos un Centro Educativo con identidad única y de calidad, que genera sistemas de apoyo individualizado, pertinentes, significativos, conducente a entregar competencias funcionales para la vida de estudiantes que asocian discapacidad, orientando y acompañando a las familias, respetando la diversidad funcional.
Nuestra misión
Proyecto Educativo de Excelencia, que comprende que la transición a la vida activa está determinada por las oportunidades y variedad de experiencias de aprendizaje para los estudiantes en contextos reales, mediante actividades y procesos de enseñanza-aprendizaje con significado, para un acercamiento funcional al Currículum General que permita flexibilizar las respuestas a las barreras que se les presentan a los estudiantes.
Nuestro sello de diferenciación es contar con nuestro propio itinerario formativo en articulación con un rediseño Curricular por un enfoque por competencia, lo que se plasma en el Sello Institucional de “Conducta Adaptativa”.
Buscamos con esmero cumplir con el perfil profesional de la Institución, siendo profesionales creativos, perseverantes y en constante movimiento, que equilibran el aprendizaje y estrategias de apoyo con sustento teórico y experiencia en los sistemas de apoyo con estudiantes que presentan mayores retos para el aprendizaje, generándole así mayor autonomía y adaptación social, articulando a una mejor calidad de vida, mediante metodologías innovadoras individualizadas según el perfil de cada estudiante, incorporando activamente a las familias, siendo constantes en los objetivos planteados aun cuando el proceso sea de un alto desafío.

Nuestros compromisos
Ser un centro comprometido con formación Profesional Docente mediante la práctica, capacitación constante y reflexión crítica-activa, con responsabilidad social en todos los entornos con enfoques inclusivos.
Calidad y excelencia
Evidenciar dominio, rigurosidad y proactividad en su desempeño profesional, optimizando de manera creativa e innovadora los procesos con sus estudiantes. Altamente reflexivo sobre sus prácticas pedagógicas, involucrado, preocupado por actualizar sus saberes, con ganas de crecer profesionalmente, competitivos con sí mismos, alguien que valora las oportunidades para la autorrealización personal y tiene el sentido de la trascendencia en su hacer.


Habilidad para trabajar en forma autónoma y en Equipo:
Conducir el quehacer profesional con conocimiento, independencia y responsabilidad para con sus estudiantes y la familia de ellos. Identificando las consecuencias de sus decisiones en el bienestar del Proyecto Educativo. Construye relaciones profesionales de Equipo, promoviendo la interdisciplinariedad y un ambiente grato de trabajo, valora la colaboración entre las personas atendiendo al logro de tareas como procesos de participación.
Por otro lado, el Sello del alumno “Jerome Bruner” es un conjunto de competencias genéricas y que lo distinguen de otra Institución que atienda a estudiantes con Necesidades Educativas Permanentes y/o que asocien Discapacidad.
La historia del proyecto Jerome Bruner

El Centro para la Integración “Jerome Bruner”, nace como una necesidad de dar una respuesta distinta a los niños y jóvenes con N.E.E. permanente. Por lo cual se constituyó una agrupación de padres liderada por una Especialista, la que presentó un proyecto al Ministerio de Educación, a través de SECREDUC.
Como el Proyecto Educativo salía de los cánones preestablecidos como escuela Especial, tuvo mucho tiempo de tramitación, ya que la realidad educativa era muy opuesta a lo que a la fecha se había desarrollado en Educación Especial, finalmente el proyecto fue aprobado el 8 de Junio de 1998.
“Pensar en un nuevo comienzo para crear un nuevo final, seguir intentando pese a todos los retos, las cicatrices del proyecto han sido marcas de superación”


El objetivo inicial era dar una respuesta distinta que hasta la fecha se estaba desarrollado en la Educación Especial, con desafío de trabajar con la diversidad de niños y jóvenes que asocian necesidades educativas permanentes. Debido a lo anterior y relacionado con los aspectos curriculares comenzó a desarrollarse en el “Jerome” un enfoque educativo ligado a los primeros movimientos de Integración Escolar, trabajo que se desarrolló en esos años (1998-2008) según la actual ley 20.201 decreto 170/2009, nuestra nueva mirada nos hizo anticiparnos a lo que hoy se concibe como integración, pretendiendo caminar hacia la inclusión.
Este planteamiento de la atención a la diversidad centrado en el alumno conlleva a procesos de mediación dirigido y pensados en la evolución del desarrollo de todo estudiante sin hacer la distinción de discapacidad.
En lo organizativo institucional la estructura curricular ha tenido que sufrir varias modificaciones con los cambios de políticas de la Educación Especial, dado que somos reconocidos administrativamente como Escuela Especial, nuestra misión y visión se aleja mucho de lo que conlleva a una Escuela Especial tradicional, nuestro Centro persigue otros objetivos como lo son, dotar a nuestros estudiante con aprendizajes funcionales para su tránsito a una vida adulta activa, proporcionando los apoyos necesarios que cada estudiante necesita según el contexto en el cual está inserto y según sus potencialidades. Dado que la exclusión social es un problema multidimensional, y los diferentes aspectos que la componen, si no son superados, en la mayoría de los casos llevan a los y las estudiantes que transitan por la educación especial a volver a sus hogares, una vez de haber cumplido el transito legal (26 años), sin la oportunidad de acceder a una calidad de vida optima si no se le entregan los apoyos necesarios.
Por tanto, en este devenir histórico hemos transitado por muchos cambios con el objetivo fundamental de preparar a nuestros estudiantes para llevar a cabo diferentes alternativas de entrenamiento de habilidades y/o competencias, trabajando al unísono con la familia. Nos hemos centrado en un modelo curricular de conductas adaptativas en habilidades conceptuales, prácticas y sociales permeabilizado por el Currículo Nacional vigente. El objetivo es conseguir el máximo nivel de autonomía y de independencia personal. Se trata de preparar a los y las estudiantes para vivir del modo más autónomo posible, bien con su familia o bien en otro tipo de contexto. Prepararlos para relacionarse con los demás, adaptarse e integrarse en la comunidad en la cual se desarrollan.
Para el logro de este gran desafío como proyecto educativo, ha sido necesario establecer una línea de trabajo educativo que siga un hilo conductor a lo largo de todo el proceso de enseñanza aprendizaje y desarrollo de nuestros estudiantes con el objetivo de que la transición a la vida escolar regular y/o adulta, se lleve a cabo con la mayor regularidad posible, para esto ha sido necesario estar en innovación constante, creando, interpretando y anticipándose a las necesidades de los y las estudiante, visualizándolos como personas únicas e individuales, que están insertos en una familia, con la que debemos trabajar al unísono para logar en ellos y ellas una mejor calidad de vida.
